Entonces y una vez más, un nuevo ejemplar se acerca a esta bahía y comienza a ser cada día más visible. Es mucho más pequeña que ninguna y en la mañana de hoy ha conseguido liberarse de la rémora que llevaba pegada al cuerpo. Algo realmente incómodo para ellas debido al rozamiento con el agua que le produce al nadar rompiendo así su fantástica linea hidrodinámica.
Seguiremos la visita de este nuevo ejemplar que ya tiene el código Cm-8 y que esperamos poder seguir su crecimiento como lo llevamos haciendo con sus otras "primas".







